La precariedad tiene rostro de mujer
(...) Si existen características comunes al proceso de incorporación de la mujer en el mercado de trabajo, éstas se pueden concretar en discriminación y precariedad. Más allá de las grandilocuentes declaraciones habituales a las que nos tienen acostumbrados los políticos de turno en torno al Día Internacional de la Mujer Trabajadora, 8 de Marzo, la dura realidad de los centros de trabajo es bien distinta. En el ámbito laboral, la mera definición de sector feminizado, hoy es sinónimo de precariedad. Los sectores de servicios, hostelería, limpieza y atención a personas dependientes, entre otros, son ámbitos en donde aflora la precariedad en su expresión más cruda. (...)


